La farsa de las candidaturas independientes

La farsa de las candidaturas independientes

A medida que se acercan las jornadas electorales en México, el escenario refleja la realidad de las candidaturas “independientes” en el país, las cuales han sido duramente cuestionadas por su falta de independencia real y su eventual unión a partidos políticos establecidos.

Mientras unos declinan a favor de otros candidatos, otros deciden afiliarse a un partido. Basta echar un vistazo a los siguientes ejemplos, para ilustran este fenómeno:

El Bronco

Tras renunciar al PRI, luego de más de treinta años de militancia, buscó la gubernatura de Nuevo León como independiente, pero ejerció una gestión dudosa, llena de escándalos, conflictos e irregularidades financieras.

“El Bronco” fue denunciado inicialmente por el uso de recursos de procedencia ilícita durante su campaña electoral presidencial en 2018, el famoso caso de las “Broncofirmas”, que supuestamente se recolectaron durante las elecciones presidenciales de 2018. Así, aunque fue absuelto, posteriormente se le vinculó a proceso y recibió prisión preventiva por abuso de autoridad debido a la requisa a la Ecovía, aunque la autoridad lo calificó sin sustento legal.

Además de estos delitos, se le investigó por un presunto desfalco en instituciones como Agua y Drenaje de Monterrey, Isssteleón, y una empresa con adjudicaciones millonarias.

La farsa de las candidaturas independientesFinalmente Rodríguez Calderón terminó por dejar la independencia y decidió unirse al partido Fuerza por México.

Margarita Zavala

El caso de la exprimera dama, es otro ejemplo de aspirantes a cargos políticos que han apostado por la vía libre como estrategia electoral. Así, tras 33 años de militancia en el Partido Acción Nacional, en el 2017 renunció para presentarse como candidata “independiente” a la presidencia de México, pero luego de una candidatura poco exitosa, declinó de su decisión y regresó a las filas del partido que la arropó por años.

Kumamoto

Un caso particular fue el de Pedro Kumamoto, quien inicialmente fue visto como un éxito de las candidaturas independientes al ganar una diputación local en Jalisco en el 2015, tras haber obtenido gran parte de su popularidad como político debido a las redes sociales. Aunque Kumamoto se regocijó ondeando la bandera del independientes, terminó por unirse a un partido político. Y después de intentar con el partido Futuro, ahora contiende por la presidencia municipal de Zapopan por la coalición Sigamos Haciendo Historia en Jalisco.

Casos como estos se repiten en todo el país, lo que evidencia que más allá de afiliaciones partidistas por intereses comunes, se trata de una alianza por la búsqueda de respaldo financiero para obtener apoyo y recursos para mantenerse, aunado a una estrategia electoral encaminada a obtener un puesto político, pues aunque muchos de estos candidatos provienen de organizaciones no partidistas, terminan sucumbiendo al sistema político tradicional.

Así, las candidaturas independientes en México han demostrado ser más una farsa que una verdadera alternativa política.

Publicar comentario